Razones por las que estás comiendo de más

Razones por las que estás comiendo de más


Cuando aumentas de peso y estás absolutamente sano, la razón por la que aumentas es simple: estás comiendo de más. Nos gustaría echarle la culpa a la luna, a la vecina, al jefe maluco, a lo que sea. Pero la verdad es que la responsabilidad está en nuestras manos (y boca).

Pero ¿qué es lo que nos lleva a comer tanto? Más allá de antojos y fastidio (que pueden ayudarnos a echarnos el gol en contra) hay otros factores que pueden estar ayudándote a que los números de la balanza sigan subiendo a pesar de tus esfuerzos:

Confundes hambre con sed. Hay que tomar agua. Eso es un hecho. Mantenernos hidratados hace que todo nuestro sistema funcione como debe ser. Y muchas veces no tomamos suficiente agua y confundimos esa molestia que siente tu cuerpo con hambre. Porque la deshidratación también te puede causar un bajón de energía. Si haces todas tus comidas y tomas tus dos litros de agua al día, tu cuerpo funcionará como una máquina nueva sin pedirte “refuerzos” a cada rato. Anota el agua que tomas o cuando vuelvas a sentir hambre, toma un vaso de agua y espera antes de abrir la nevera.

No mides porciones. Yo no soy de las que piensan que hay que estar comiendo con una pesa en la mano para ver cuánto te toca de cada nutriente, pero si creo que usar ayudas (visuales y físicas) te pueden llevar por el camino de comer lo que tu cuerpo necesita. Usar tazas, comparar tu comida con objetos, te llevará a que te sirvas en el plato justo lo que te toca. ¿Vas a comer fuera? Ahí normalmente las porciones son el doble. Come la mitad de lo que te sirven y pide el resto para llevar.

Comes distraída. A mí me parece buenísimo leerse algo o hasta ver algún programa de TV mientras como. Pero si eres de las personas que se distraen tanto mientras ves TV que no te das cuenta que sigues comiendo hasta el final del pote, entonces quizás debes eliminar las distracciones a la hora de tus comidas. Servirte en el plato sólo lo que te vas a comer (la porción de la que hablé en el punto anterior) y concentrarte en ella, puede hacerte comer tranquila y sentirte satisfecha. ¡Ah! Y si eres de esas comedoras nocturnas, de las que van comiendo de a poquito lo que vas encontrando en la cocina mientras ves tú show favorito te recomiendo esto: elimina las tentaciones (como chips, dulcitos, etc.) de tu cocina, toma una taza de té caliente mientras ves TV y cepíllate los dientes. Así cierras la rueda.

Saltarse una comida o merienda. A mí me gusta comer varias veces al día justamente porque esto hace que no llegue a la próxima comida como la muchachita de The Hunger Games. Es decir, controlo lo que como y me mantengo satisfecha todo el día. Porque la idea de saltarte una comida para ahorrarte las calorías de verdad que no funciona. Justamente porque en la próxima comida seguro comerás de más (tu cuerpo estará muerto de hambre). Comer tus tres comidas y tus meriendas te ayuda a mantener tus niveles de energía estables durante todo el día.