Cómo el RB Leipzig se convirtió en el club más odiado de Alemania

Cómo el RB Leipzig se convirtió en el club más odiado de Alemania


La escalada de violencia en el fútbol alemán está preocupando a las autoridades.

Más cuando se trata de un hecho repetitivo desde el comienzo de la temporada con un mismo club en el centro de los ataques, el RB Leipzig, equipo que es calificado como el más odiado del fútbol alemán.

El pasado fin de semana los aficionados del club revelación de la Bundesliga, torneo en el que marcha en segundo lugar, fueron agredidos con piedras y botellas por los seguidores más radicales del Borussia Dortmund, quienes acusan al Leipzig de ser un conjunto sin alma.

La razón es que el único club en la Bundesliga de una ciudad de la extinta a la República Democrática Alemana pertenece a la multinacional de bebidas energéticas Red Bull, que en 2009 compró la licencia federativa del modesto SSV Markrastädt, equipo de la quinta división del fútbol alemán.

En el plazo de siete años, y con una fuerte inversión económica, el club ha ascendido de categorías hasta llegar a la Bundesliga esta temporada y situarse por detrás del todopoderoso Bayern Múnich en la lucha por el título.

"Sacrifiquen al toro" y "Red Bull, enemigo del fútbol" fueron dos de las pancartas que se pudieron leer en el estadio del Dortmund, el Westfalenstadion.

Antes del partido hubo ataques violentos, registrándose varios heridos entre los aficionados del Leipzig y la policía.

Te guste el RB Leipzig o no, es algo que no se debe escapar de las manos"

Max Eberl, dirigente del Borussia Mönchengladbach

Las autoridades alemanas están investigando los incidentes y un alto dirigente del club Borussia Mönchengladbach condenó los hechos.

"Te guste el RB Leipzig o no, es algo que no se debe escapar de las manos", señaló Max Eberl, director de fútbol del equipo alemán.

El odio


Las muestras de indignación contra el Leipzig no es algo nuevo y ya se venían produciendo a medida que consolidaba su vertiginoso ascenso.

En una ocasión los aficionados del Heidenheim, de la segunda división, empapelaron el autobús del equipo con billetes falsos, mientras que los del Unión Berlín fueron al estadio vestidos de negro, exhibiendo una pancarta con el mensaje "En Leipzig ha muerto la cultura del fútbol".

Este año los seguidores más radicales del Dynamo Dresden arrojaron al terreno de juego una cabeza de toro durante un partido de la Copa Alemana, por lo que el club fue multado.

Un tabloide, el Berliner Kurier, se negó hace unas semanas a escribir el nombre del club en una clasificación, refiriéndose al Leipzig como el Dosenverkauf, los vende latas.

El foco de la ira es el modelo de propiedad del Leipzig y su dueño, la compañía Red Bull.

Los clubes del fútbol alemán tradicionalmente han pertenecido a sus socios, quienes poseen la mayoría de las acciones en el ente que controla el equipo.

La excepción más conocida hasta ahora había sido la del Wolfsburgo, que pertenece a la fabricante de automóviles Volskwagen, pero en este caso se hace referencia a un club que nació impulsado por los trabajadores de la compañía antes de la Segunda Guerra Mundial.

Oficialmente el RB Leipzig pertenece a 17 miembros, lo que le permite cumplir en la práctica con el reglamento, pero no en el espíritu.

Uno de sus más críticos es el director ejecutivo del Dortmund, Hans-Joachim Watzke.

"Es un club construido para impulsar las ganancias de Red Bull y nada más", se quejó.

Este club es como una sucursal de la compañía"

Andreas Bischof, bloguero

Andreas Bischof, autor de un blog que parodia la realidad del Leipzig, va todavía más allá.

"Este club no pertenece o es patrocinado por una compañía, este club es como una sucursal de la empresa", explicó.

"Es toda una nueva realidad en el uso del deporte como un instrumento de mercadeo".

En defensa

No todos están de acuerdo con las críticas que recibe el equipo y defienden que su irrupción era algo que necesitaba una ciudad como Leipzig y toda el estado de Sajonia, región que quedó relegada luego de la unificación de Alemania en 1990.

"Fútbol es un negocio que necesita una inmensa cantidad de dinero", expresó Martin Machowecz del semanario Die Zeit.

"Y aquí hay alguien que llegó, se involucró y se aseguró de que ahora hayamos alcanzado el mismo nivel de la Alemania Federal en un área de la sociedad que es tan importante".

De hecho, lo que le falta al RB Leipzig de historia futbolística lo puede proveer la ciudad y su estadio.

La federación alemana de fútbol se fundó aquí y en 1903 el VfB Leipzig se convirtió en el primer campeón alemán.

El estadio se construyó en 1950 de los escombros dejado por la guerra y con una capacidad para 100.000 llegó a ser el más grande de toda Alemania.

Allí jugaba el Lokomotiv Leipzig, que en 1987 llegó a la final de la extinta Copa de Ganadores de Copa, conocida como Recopa, tras eliminar al Girondins de Burdeos en la definición por penales.

En el partido decisivo perdió contra el Ajax de Ámsterdam.

No todo es dinero


Desde que llegó a la segunda división, el RB Leipzig se convirtió en uno de los clubes más activos del mercado de fichajes de todo el fútbol alemán, colocándose en la séptima posición por cantidad de inversión por encima de equipos como el Schalke 04, el Werder Bremen o el Colonia.

Ocho de los diez fichajes más caros de segunda división le pertenecen.

Sin embargo, mucho antes del flujo de capital, hubo un momento clave en 2012 que detonó la explosión deportiva del equipo tras pasar dos temporadas estancado en la cuarta división.

Fue la llegada de Ralf Rangnick, quien en principio asumió el cargo de director deportivo, pero que después como entrenador fue el responsable de tres ascensos en cuatro años.

La clave de su filosofía es la juventud.

De los nombres del equipo no hay ninguno que haya sido considerado una súper estrella antes de llegar al Leipzig y hay algunos que nunca habían firmado un contrato profesional en sus carreras.

¿Para qué necesitas a los socios? Yo estoy más interesado en el número de aficionados"

Ralf Rangnick

La plantilla es la más joven de toda la Bundesliga con un promedio de edad levemente superior a los 23 años.

En sus ojos, los jugadores que están comenzando tienen más hambre de triunfo y sus condiciones físicas se adaptan perfectamente a su filosofía de presión alta en el campo.

"Incluso si eres el mejor futbolista del mundo y te atacan tres jugadores, vas a perder la pelota", asegura.

Rangnick también apoya al propietario del club. "¿Para qué necesitas a los socios? Yo estoy más interesado en el número de aficionados que tenemos", dijo resaltando la diferencia con el modelo tradicional.

Asegura que conversa a menudo con el dueño de Red Bull, Dietrich Mateschitz, quien también tiene clubes en Austria, Brasil y Estados Unidos, y rechaza que el Leipzig está siendo utilizado únicamente para vender bebidas energéticas.

"Para nosotros es completamente irrelevante", asegura.

"No tiene nada que ver con lo que nosotros hacemos".

Fotos: Getty Images



Fecha: 7 de Febrero de 2017 | BBC Mundo