10 cosas cotidianas que estamos usando mal

10 cosas cotidianas que estamos usando mal


Hay cosas cotidianas que usamos tal y como se nos ha enseñado. Y como son cosas primeras, realmente las usamos, pero sin tener conocimiento de por qué, o de por qué lo estamos haciendo así. A continuación te vamos a enseñar unos cuantos objetos (o partes del cuerpo) que estamos usando mal, o que no sabemos para qué las tenemos.

Y es que aunque muchas veces nos preguntamos por qué estamos haciendo ciertas cosas, otras veces no nos lo planteamos para nada. Se nos ha enseñado a usarlo así, y ya está. Es por eso que a partir de ahora, puedes contar el origen de algunas cosas, para quedar de listillo en las fiestas. Puede que te sirva para algo más, pero nosotros no lo hemos descubierto. 


El anillo de la lata de refresco

Para nosotros, esa anilla simplemente servía para abrir la lata y ya está. Más que nada, porque nosotros solemos beber de la lata a morro, o usando un vaso, si acaso. Pero nada más. Es por eso que tal vez nunca habíamos llegado a esta conclusión. Sin embargo, resulta que tenía una función extra, que es la de sujetar una pajita y que se mantenga derecha. 

Sí, lo único que hay que hacer es girar la anilla, una vez tengamos la lata ya abierta, y el agujero que tiene, sirve para mantener la pajita recta y que no se vaya para los lados. Puede parecernos un poco absurdo, pero si solemos beber refrescos con pajita, puede llegar a ser realmente útil. 

Las solapas de los trajes

Los trajes tienen, a nuestro parecer, una función: formalidad. Sí, son vestimentas formales, por lo que pensamos que todo lo que forma parte del traje, es algo meramente estético para que siga pareciendo formal. Sin embargo, antes las solapas tenían otra función. Y nos tenemos que remontar a la Segunda Guerra Mundial. 

Evidentemente, los uniformes de soldado no es que tuvieran solapa, sino que se abrochaban, a modo de uniformes de chef, más o menos. Así que de vez en cuando, se desabrochaban un par de botones, y la tela se doblaba, a modo de lo que hoy puede parecer una solapa. Gracias a esto, ha quedado la función estética, hasta nuestros días. 

Hombreras

Algo parecido a lo que pasa con las solapas, ha pasado con las hombreras. En realidad, las hombreras siempre han ido en las chaquetas de mujeres. La función ya te la puedes imaginar: hacer parecer a las mujeres mucho más atléticas de lo que son. Así que en realidad, solo servían para mujeres con poca espalda, que querían aparentar más.

Con el paso de los años, las hombreras mantienen esa función estética, pero ya no se piensa tanto en el hecho de parecer más atléticas, sino simplemente mejorar su imagen… porque sí.

Los agujeros de las zapatillas

Esta siempre ha sido una gran incógnita: para qué servían los agujeros de las zapatillas. ¿Están ahí porque sí? ¿O hay algo que nos están ocultando? La verdad es que sí que sirven para algo. Dependiendo de dónde se sitúen, tienen dos funciones. Por ejemplo, los de la foto sirven para transpirar el pie en épocas de calor extremo. 

Sin embargo, si están cerca de los cordones, probablemente sirvan para atar mejor los cordones, y que no sufras ninguna lesión a la hora de correr. Si te fijas, los agujeritos están sobre todos en zapatos de running. 


La campanilla

Bueno, metemos esto aquí porque no mucha gente sabe cuál es la verdadera razón de la existencia de la campanilla. Y es que desde que somos pequeños la hemos visto ahí, pero no nos hemos planteado demasiadas dudas acerca de su naturaleza. Pues la verdad es que tiene dos funciones.

En primer lugar, ayuda a que nuestro habla sea mucho más fluido. Pero no solo eso, sino que ayuda también al sistema digestivo, pues tiene la función de desviar la comida hacia la cavidad que corresponde. Es por eso que no debemos menospreciar estas partes, por inútiles que parezcan, porque en realidad todo tiene una función en esta vida.

Papel higiénico

Vale, todos sabemos para qué sirve el papel higiénico. Pero, ¿creías que la parte extra suave es para que nosotros no suframos? En realidad no es así, aunque nos dan a pensar que sí. Puede parecer un poco asquerosa hablar de este tipo de cosas escatológicas, pero el papel higiénico es suave y rugoso a la vez, para que podamos recoger mejor los excrementos. 

Obviamente, la finalidad es que nosotros estemos limpios, pero para eso… hay que eliminar los restos completamente. Así que puedes pensar en esto la próxima vez que estés en el baño.


Ombligo

¿Sirve para algo el ombligo? Sabemos todo eso el cordón umbilical, pero en cuanto a funcionalidad… ahí dudamos. No, en realidad ahora no tiene función, sino que es la cicatriz de algo que sí lo tenía: el cordón umbilical.

Sí, nos alimentaban a través de ello, y gracias a ello, crecimos sanos en el útero de nuestra madre. En cualquier caso, recuerda, cada vez que te lo veas, que en realidad es una cicatriz. 



Tacones

Creemos que solo sirven para hacernos sufrir, pero los tacones tienen una doble funcionalidad: por un lado, hacen que nuestras piernas se vean mucho más esbeltas, y por ende, nuestro cuerpo entero parece mucho más largo. Y esta es la principal función por la que las mujeres llevamos tacones.

Por otro lado, también sirve para que nuestro pie no note el impacto del golpe que damos en el suelo. Pero aún así, nos hace sufrir, y mucho. 

Tercer conector del enchufe

Hay países en los que usan un enchufe trifásico o de tres cabezales. Por ejemplo, Reino Unido. Mucha gente se pregunta por qué, o por qué no existe una estandarización de este tipo. La respuesta es muy simple. La tercera toma de corriente es solo por seguridad. Solo hacen falta dos, en realidad. 

Además, las redes eléctricas de los países no son siempre iguales, ni tienen la misma potencia, por lo que no podría haber una estandarización a corto plazo. Es más, cambiaría la forma de producir los electrodomésticos, y podría suponer un gran problema a gran escala. Así que de momento, tenemos que acostumbraros a como están. 


Las solapas de los libros

Las solapas se usan, sobre todo, para poner información del autor, y de la editorial a la que pertenece el libro. Es decir, siempre que queremos saber algo más sobre el autor, lo primero que hacemos es leer la solapa. Pero aún así, hay otra función, y seguro que mucha gente ha caído en ello.

Estas solapas, además de cuidar la portada del libro, también sirven a modo de marcapáginas. Puede que no sea un marcapáginas bonito… pero al menos, la utilidad la tiene, y eso es importante.



Fecha: 9 de Febrero de 2017 | Ocio