Qué dice tu forma de escribir ¡de tu vida sexual!

Qué dice tu forma de escribir ¡de tu vida sexual!


Estos temas se han vuelto muy populares últimamente. Y cuando investigamos un poco de grafología, nuestra curiosidad se disparó: ¿acaso nuestro forma de escribir puede ayudarnos a conocer el deseo sexual de otra persona? Y la respuesta es: sí.

Las pistas de la vida sexual de una persona recaen en las curvas de la zona baja de su escritura (y, g y j) Estas tres letras indican cuánto le gusta el sexo a una persona y cuánto deseo sexual ha estado reprimiendo. Los trazos en la zona baja de las letras también reflejan el grado de frustración sexual y su deseo por placer erótico.

1

Un fuerte deseo sexual se demuestra con largas y moderadamente anchas curvas en las ‘colas’ de letras largas (y, g y j). Alguien que escriba así se aburre fácilmente y necesita mucha variedad en su vida, tanto personal, como íntima. El deseo es físico y fuerte, así que esta persona tiene mucha imaginación, y está prácticamente dispuesta a probar de todo. El ancho de la curva también indica que vincula el sexo con sus emociones.

2Por otra parte, si las ‘colas’ de letras largas (y, g y j) son exageradamente cortas, quiere decir que a este individuo no le gusta mucho involucrarse en actividades físicas como el sexo. Seguramente esta persona detesta hacer ejercicio y no muestra mucho interés en el sexo porque éste conlleva llevar el ejercicio físico y emocional a otro nivel.

Lo peor que podrían hacer es casar a dos personas así de opuestas. ¿Qué crees que sucedería? Dos palabras: frustración sexual.

4Cuando las curvas de sus letras largas están incompletas, quiere decir que están enfrentando un problema sexual.

 

3Y entre los dos extremos, están los individuos cuyo deseo sexual es moderado y su energía sexual es estable. Por ende, sus y’s, g’s y j’s son completamente normales. Las ‘colas’ no son largas ni cortas, tampoco están infladas. Esto quiere decir que tienen control de su deseo sexual y en cuanto a la práctica… quedan bastante satisfechos.

Foto: Archivo Eme de Mujer