Massa acusó a Macri de quebrar el diálogo

Massa acusó a Macri de quebrar el diálogo


La respuesta demoró cuatro días y llegó en forma de carta abierta. Sergio Massa, a quien Mauricio Macri había calificado el jueves como un "impostor", hizo público ayer un texto dirigido al Presidente, en el que lo llamó "a la reflexión", lo acusó por haber "quebrado" el diálogo en el Congreso y lo conminó a "gobernar para todos".

Con registro institucional y sin agresiones personales, el diputado sostuvo que el jefe del Estado había "quebrado" la dinámica de "diálogo y consenso legislativo", al haberle "ordenado" al bloque oficialista rechazar una negociación con la oposición para alcanzar un acuerdo en el debate de Ganancias. "Usted y sus diputados saben que ésta es la verdad", dice la carta, que Massa leyó anoche en el Congreso, parado detrás de un atril, minutos después de entregarla en la mesa de entradas de la Casa Rosada.

El tono moderado del texto se diferenció de las respuestas que ya habían dado al Presidente en los últimos días dirigentes del Frente Renovador. "A Macri esta situación lo desnudó, y ante el tropiezo mostró sus miserabilidades", había dicho Graciela Camaño, una de las más enojadas, en diálogo con Clarín. El Presidente había sido muy duro con Massa. Le había recordado su paso por la Jefatura de Gabinete durante el gobierno de Cristina Kirchner y había dicho: "A la larga, cuando uno es impostor, sale a luz porque no hay manera de engañar a mucha gente mucho tiempo". El diputado evitó responder puntualmente a ese calificativo.

La herramienta elegida para la respuesta tiene que ver con lo que Massa quería comunicar. Sin entrar en el juego de chicanas, procuró asumirse una vez más en el papel de jefe de la oposición y hablarle de igual a igual al Presidente. "Ahora resulta que los que estamos zen somos nosotros", bromeó un diputado massista, después de la conferencia de su jefe. La carta, su lectura pública en realidad, también es una forma de colocar en el álbum legislativo del Frente Renovador una foto diferente a la que mostró a sus principales referentes, aunque no a Massa, con dirigentes de bloques opositores, incluido el kirchnerismo.

La estrategia parlamentaria común sigue, sin embargo, sin alteraciones. Ayer mismo, el diputado massista Marco Lavagna y el diputado kirchnerista Axel Kicillof se reunieron en la sede de la CGT con Héctor Daer y Carlos Acuña, dos de los integrantes del triunvirato que conduce la central obrera. Los proveyeron de argumentos para convencer a los senadores, en la exposición que harán hoy en la Cámara alta, de que el proyecto aprobado en Diputados no afectará las finanzas de las provincias.

El enojo del Gobierno con el ex intendente de Tigre es tal que el oficialismo decidió suspender antes de tiempo las sesiones extraordinarias en Diputados y dejar sin tratamiento la agenda que el propio Macri había enviado al Congreso. En el frente Cambiemos prefieren que la distancia con Massa quede bien marcada.

En el texto difundido ayer por Massa, el diputado prometió seguir aportando a la "gobernabilidad", le recordó al Presidente que el bloque del Frente Renovador había acompañado la sanción de "leyes fundamentales para el funcionamiento" del Gobierno y le recriminó que no lo hubiese llamado personalmente, como, según Massa, Macri hizo en "otras oportunidades y por otros temas". Y agregó: "No se trata, señor presidente, de que usted o yo ganemos o perdamos. Se trata de que ganen todos los argentinos. No queremos, porque ya lo hemos vivido, que nos encerremos en el error, en relatos o en diferencias personales".

Sobre el final de la carta, Massa aprovechó para marcar distancia respecto del Gobierno. "Los problemas de los argentinos están en el presente. Ni en el pasado ni en el futuro. Por eso le vuelvo a hacer un llamado a la reflexión", dijo. Y enseguida agregó: "Su responsabilidad es gobernar para todos, también para los que no lo votaron. Hay que respetar a las instituciones si queremos un verdadero cambio. Las leyes se discuten y se aprueban en el Congreso".

El enojo del Gobierno con el ex intendente de Tigre es tal que el oficialismo decidió suspender antes de tiempo las sesiones extraordinarias en Diputados y dejar sin tratamiento la agenda que el propio Macri había enviado al Congreso. En el frente Cambiemos prefieren que la distancia con Massa quede bien marcada.

En el texto difundido ayer por Massa, el diputado prometió seguir aportando a la "gobernabilidad", le recordó al Presidente que el bloque del Frente Renovador había acompañado la sanción de "leyes fundamentales para el funcionamiento" del Gobierno y le recriminó que no lo hubiese llamado personalmente, como, según Massa, Macri hizo en "otras oportunidades y por otros temas". Y agregó: "No se trata, señor presidente, de que usted o yo ganemos o perdamos. Se trata de que ganen todos los argentinos. No queremos, porque ya lo hemos vivido, que nos encerremos en el error, en relatos o en diferencias personales".

Sobre el final de la carta, Massa aprovechó para marcar distancia respecto del Gobierno. "Los problemas de los argentinos están en el presente. Ni en el pasado ni en el futuro. Por eso le vuelvo a hacer un llamado a la reflexión", dijo. Y enseguida agregó: "Su responsabilidad es gobernar para todos, también para los que no lo votaron. Hay que respetar a las instituciones si queremos un verdadero cambio. Las leyes se discuten y se aprueban en el Congreso".

Foto:  La Nación 



Fecha: 13 de Diciembre de 2016 | La Nación