Razones para no usar esponjas vegetales

Razones para no usar esponjas vegetales


Este tipo de esponjas ayudan a exfoliar tu piel mientras lavas tu cuerpo, sin embargo, este inofensivo objeto puede llegar a acoger y traspasar pseudomonas aeruginosa, bacteria capaz de generar enfermedades en los animales.

“Las esponjas vegetales de Luffa en principio son higiénicas. Lo que afecta a su longevidad es su mantenimiento”, aseguró Esther Angert, profesora asociada en el departamento de microbiología de la Universidad de Cornell a The Huffington Post.

Es cierto que las esponjas de Luffa eliminan las células muertas del cuerpo, las cuales se tiende a acumular en las grietas de la matriz fibrosa de la esponja. Cuando terminas de bañarte llega el momento para que las bacterias se reproduzcan con facilidad, esto se debe a que el ambiente de la ducha es húmedo y sin ventilación, lo que es perfecto para ellas.

Cuando las esponjas no se secan completamente después de su uso, las bacterias crecen más, ya que se alimentan de cualquier materia orgánica. Así que al volver a utilizarlas solo vuelves a lavar tu cuerpo con toda la suciedad que eliminaste el día anterior.

Razones para no usar esponjas vegetales

En ocasiones más graves, la bacteria puede convertirse en Staphylococcus la que ocasiona muchas infecciones.  Sin embargo, los expertos aseguran que la piel es capaz de protegernos de los gérmenes, pero cuando se tienen heridas recientes, costras o poros abiertos la dermis se vuelve más susceptible a las bacterias.

Para evitar que su esponja vegetal se convierta en el hogar ideal para las bacterias, te mostramos los pasos que debes seguir para mantenerla en perfectas condiciones:

  • Sécala: Es muy importante que la esponja se seque completamente después de ser utilizada. Tras el baño, lávala con jabón y déjala secar al aire libre, esto disminuirá los riesgos de la reproducción de bacterias.
  • Lávala: Para eliminar completamente las bacterias que viven dentro de tu esponja vegetal, puede sumergirla en una disolución con un 5% de lejía.
  • Cámbiala: Cuando tu esponja cambie de color o de olor, es momento para botarla.
  • Sécala en el microondas: A pesar de lavarla puedes meterla 20 segundos dentro del microondas cuando esté húmeda. Procura no  colocarla con un objeto que pueda fundirse o quemarse, y siempre debe estar completamente mojada.


Imágenes: Archivo Eme