Por qué febrero es el mes clave para el futuro de Michel Temer

Por qué febrero es el mes clave para el futuro de Michel Temer


El futuro de Michel Temer no sólo depende de las masivas movilizaciones en su contra, de la baja de su popularidad o del enorme gasto público que asfixia a su gobierno —heredado de Dilma Rousseff—, sino que está a merced de un verdugo aun de mayor peso: el Tribunal Supremo Federal de Brasil.

La Corte investiga si Dilma Rousseff, pero también Temer, apelaron a actos ilegales para financiar la campaña electoral que llevó a la fórmula a la presidencia en 2014. Una de las acusaciones más graves que investiga la Corte es la supuesta aceptación de dinero de la constructora Odebrecht. Temer asegura que sólo recibió donaciones debidamente registradas ante la Justicia electoral.

El proceso en su contra está siendo investigado en silencio y su potencial de terminar en elecciones directas ha sido ignorado por la comunidad política brasileña. Por ahora, prevalece en Brasilia la percepción de que si Temer es acusado por el Tribunal Superior Electoral (TSE), sería necesario adoptar un PEC (modificación de propuesta constitucional) para permitir las elecciones directas. El bloque legislativo de Temer, sin embargo, ha bloqueado esta discusión en el Congreso.

El artículo 81 de la Constitución establece que si la presidencia y vicepresidencia queden vacantes después de la mitad del mandato de cuatro años, el mandatario que va a completar el tiempo restante debe ser elegido por el Congreso. Sin embargo, el propio Congreso aprobó en 2015 una enmienda al Código Electoral que establece que si la situación se produce al menos seis meses antes del final del plazo, la elección debe ser directa.

Constitucionalistas entrevistados por la BBC Brasil, entre ellos el ex ministro de la Corte Ayres Britto, están divididos sobre si el Tribunal Supremo debe considerar la elección directa o no.

Más allá de las opiniones legales, la Corte volverá a trabajar en febrero y decidirá en los primero días de ese mes el futuro de Temer.

El escenario se oscurece para el mandatario, cuya popularidad es la más baja desde que asumió de manera interina. Mientras, un peso pesado de la política brasileña, Lula Da silva, amenaza con presentarse a las elecciones, hasta ahora previstas para 2018. Pero si los tiempos se precipitan, de oscuro podría pasar a negro. Claro que el ex mandatario también está siendo investigado por corrupción en 5 procesos simultáneos.

Fotos: Reuters / AFP



Fecha: 16 de Enero de 2017 | Infobae