Cómo reconocer si tu pareja es un mitómano

Cómo reconocer si tu pareja es un mitómano


Todos mienten, todos mentimos, todo el tiempo a todas horas, en cualquier caso. Muchas veces no creemos conveniente decir la verdad, consideramos inoportuno hablar de nuestros problemas cuando los otros tienen los propios. Sin embargo, hay algunos que exceden los límites de lo permitido. En ciertos casos, los tenemos bien identificados pero en otros, es tanta su insistencia y corroboración, que no sabemos si pensar que es algo real o un producto de su imaginación.

Para los mitómanos decir mentiras es parte de su naturaleza. Con gran comodidad, las han incorporado a su rutina: mentiras grandes, pequeñas o simplemente ocultar los hechos, todo resulta aceptable mientras no se trate de decir la verdad. En cambio, decir cosas ciertas los incomoda y estresa en demasía.

Tan particulares como todos aquellos que tienen un trastorno, los mitómanos suelen tener algún desorden de personalidad mucho más grave de lo que creemos y su extraña personalidad suele arruinar las relaciones que tienen. De hecho, suelen tener desórdenes de personalidad como sociopatía, trastorno de personalidad límite, narcisismo, trastornos de conducta o hiperactividad.



¿Cómo reconocer si tu pareja lo es?

De pronto y sin darte cuenta, observas cómo te mira con demasiada atención. Recuerda que su meta es ocultar la verdad y la mejor manera de hacerlo es estudiar a las personas y examinar qué es lo que alguien puede o no puede creer. Los mitómanos, sobre todo aquellos que tienen un trastorno sociópata, Estudiarte le servirá para tomar ventaja sobre ti y encontrar tus debilidades.


Un mentiroso común se siente aliviado al cambiar de tema o cuando dejas de hacerle preguntas, el mitómano no

Los mentirosos patológicos no muestran emoción cuando mienten, por lo que logran que sus mentiras sean bastante convincentes. Aquellos que mienten sin tener un trastorno se preocupan por otros y se sienten aliviados cuando el tema se acaba porque son conscientes de las consecuencias de su mentira. Sin embargo, los mitómanos no, en pocas ocasiones notarás emoción en ellos.

No se comporta como crees que un mentiroso lo haría

No tocan su nariz, tampoco se mueven con ansiedad en sus asientos, ni son esquivos. Algunos son capaces de mirarte a los ojos cuando dicen mentiras, parecen relajados y son sociables pero el punto que debes notar es cómo miran. El contacto visual es penetrante. Algunos lo evaden con sonrisas y humor pero debes confiar en tus instintos. ¿Qué te dicen sus ojos?, ¿qué te dice su comportamiento o su risa?


Te manipula

Los mentirosos son más manipuladores que nadie y saben hacerlo excelentemente.  Comprenden qué decir y qué hacer. Conocen lo que quieres y no quieres. Son capaces de usar tus instintos más bajos y excitarte (psicológica, sexual o emocionalmente) para distraerte.

Actúa de modo extraño

Cuando alguien miente se siente culpable, triste o teme que la otra persona descubra la verdad y se enoje. Los mentirosos compulsivos no sienten incómodos cuando dicen algo falso y algunos estudios aseguran que pueden tornarse agresivos o enojados si son descubiertos en su engaño. Sin embargo, también existe la posibilidad de que, si siente que va a ser descubierto, cambie el tema rápidamente.


Ama la atención

Están al tanto de que las mentiras pueden causar decepciones pero aceptan esto con tal de la atención. No decir la verdad es un refugio para ellos, pues les da orgullo que los demás conozcan todas sus aventuras y logros.

Tiene baja autoestima

Lo que los obliga a cumplir un círculo vicioso.


Algunas mentiras pueden fortalecer tu relación; sin embargo, recuerda que las cosas que las mujeres les ocultan a sus novios, al final, pueden causar un daño irreparable a tu relación.