Al Gore y su verdad incómoda sobre el medioambiente

Al Gore y su verdad incómoda sobre el medioambiente


Una década después de que el documental "Una verdad incómoda" recorrió el mundo advirtiendo sobre la catástrofe ambiental hacia la que se dirige el mundo, Al Gore vuelve a hacer sonar la alarma en el festival de Sundance.

Y lo hace en el inicio del gobierno del recién juramentado Donald Trump, quien ha desestimado la teoría del calentamiento global como un fraude inventado por los chinos y nombró a Scott Pruitt, un escéptico en este tema, como jefe de la agencia de protección medioambiental.

A pesar de las preocupaciones sobre el potencial daño al medioambiente que pueda generarse bajo el nuevo gobierno, el nuevo documental "An Inconvenient Sequel: Truth to Power" ("La secuela incómoda: verdad al poder") tiene un mensaje más esperanzador que el anterior.

"Vamos a prevalecer, no voy a dar toda la evidencia de por qué me siento tan confiando, pero lo estoy. Siempre recuerden que la voluntad de actuar es un recurso renovable", dijo el exvicepresidente de 68 años en el lanzamiento mundial en este festival que se realiza en Utah (oeste de Estados Unidos).

"Y para quienes tienen alguna duda, sólo recuerden que hay muchos otros que están anhelando hacer lo correcto", añadió.

El documental llega 11 años después de "An Inconvenient Truth" ("Una verdad incómoda"), que dio oxígeno a los movimientos internacionales por el medioambiente con sus dos Óscar y 50 millones de dólares en taquilla.

Desde entonces, Gore organizó un ejército de unos 10.000 activistas para difundir su mensaje acompañado por cámaras que terminaron en este segundo documental.

Amenaza 

Cada sesión es una versión actualizada de "An Inconvenient Truth", usando las últimas imágenes y noticias disponibles para mostrar cómo los combustibles fósiles que impulsan tanta innovación están llevando a la desaparición de la humanidad.

"Llegué aquí apenas hace unas horas, vengo de Davos y el Foro Económico Mundial ha dicho por segundo año consecutivo que la crisis climática es la amenaza número uno de la economía global", indicó Gore a la audiencia en Sundance.

Gore, que recibió el premio Nobel de la paz en 2007 por su trabajo contra el cambio climático, apunta a las sequías extremas, las precipitaciones, las mareas altas junto al derretimiento del hielo ártico como prueba del fenómeno.

Las cámaras lo acompañaron a París para la última conferencia climática, donde 150 líderes del mundo llegaron a un acuerdo para cortar emisiones que reduzcan el calentamiento de la Tierra.

Al final del documental de 100 minutos, se ve a Gore yendo a una reunión con Trump en Nueva York. Pero nada se revela de aquel encuentro.

"Fue una conversación extremadamente interesante y que continuará, y lo voy a dejar por ahora ahí", dijo a periodistas en ese momento.

Negación

Después de servir como vicepresidente de Bill Clinton en uno de los mejores momentos económicos del país, Gore perdió la elección presidencial por un muy pequeño margen en 2000 contra George W. Bush.

Y fue allí cuando se reinventó como un activista contra el cambio climático.

Al ser consultado sobre si este documental, dirigido por los esposos Bonni Cohen y Jon Shenk, podría verse como un retorno a la política, dijo en broma que era un "político en recuperación", cuyos chances disminuían con cada año que pasaba alejado del poder.

"Desde el inicio de este movimiento, la realidad ha sido que lo máximo que es políticamente factible se queda corto con lo mínimo que nos dicen los científicos que debe hacerse para salvar el planeta", advirtió."¿Qué haces cuando enfrentas una brecha así? Una opción es sentir desesperación, pero al final la desesperación es una forma de negación. La otra opción es expandir los límites de lo que es políticamente posible", sentenció.

Foto: Planeta Feliz