15 señales que te indican que estarán juntos por el resto de sus días

15 señales que te indican que estarán juntos por el resto de sus días


El amor para siempre no es imposible, pero éste requiere de arduo trabajo y un fuerte compromiso. Nos hemos acostumbrado a rendirnos y separarnos cuando sentimos que la pasión disminuye y que el amor no es tan perfecto, cuando la solución es aprender a transformarnos junto con la otra persona. En ocasiones y pese a los problemas existen diferentes factores que indican que dos personas son ideales para pasar juntos una eternidad.

Nunca se han faltado al respeto y en caso de haberlo hecho, siempre han pedido disculpas. Para que una pareja funcione tiene que existir un entendimiento mutuo y una admiración; si no se tiene nada de esto, lo más probable es que surjan peleas y comentarios que ofendan a ambas partes.

No pelean, crean discusiones. Las parejas que permanecen juntas saben que las peleas no llevan a nada y sólo originan fricción y rencor en la relación. Las discusiones son distintas porque se llevan a cabo a través de la tolerancia y un equilibrio en el que cada uno exponga sus puntos. Por ello, al discutir y no pelear es más probable que los dos acepten sus errores y cedan.

Ambos se entregan plenamente y no se limitan a la hora de expresar su cariño. Ninguno tiene miedo de decirle al otro cuán importante es, los detalles importantes continúa vigentes en su relación porque los dos aprendieron a expresarse y a recibir cada cumplido con un “gracias yo también”.

Pocas veces han alzado la voz. Los gritos son indicio de una enorme frustración que no se sabe controlar, por lo tanto alzar la voz sólo provoca que la pareja se sienta perturbada y molesta. Una relación en la que ambas partes eviten exaltarse y vociferar será fructífera a largo plazo.

Se tienen absoluta confianza. Si los dos se fían de la palabra del otro no habrá nada ni nadie que quiebre su relación. En cambio, si no existe ese vínculo de confianza su relación, eventualmente, se enfrentará a una gran decepción.

Cuando existen celos no hay inseguridades. La inseguridad siempre será uno de los peores enemigos contra la armonía en una relación. Los celos son viables, pero la inestabilidad hace que una pareja imagine los peores escenarios posibles y así se arruina la que pudo haber sido una buena relación.

Saben solucionar sus problemas sin señalar culpables. No importa quién inició la discusión o quién levantó primero la voz, cuando ambos se tranquilizan saben que lo único relevante es ponerle fin a sus diferencias, así que se olvidan de encontrar un responsable y sólo se enfocan en encontrar una solución.

Mantienen una comunicación abierta. En una buena relación –sin importar de qué tipo– no se oculta ningún detalle, los secretos causan más problemas que las verdades, no importa si estas son incómodas o dolorosas.

Saben expresar sus sentimientos apropiadamente y en el momento indicado. Si una pareja no se siente completamente cómoda es difícil imaginar el resto de una vida juntos. Cuando los dos entienden la forma en que el otro se expresa y ambos encuentran el momento adecuado para hacerlo, todo fluye mejor desde el inicio y es posible proyectar una larga relación.

Aunque los tiempos cambien, ustedes se adaptan a ellos. Saben que el paso del tiempo puede ir apagando el amor, pero nunca se rinden porque también entienden que la única forma de evolucionar juntos es adaptándose al cambio.

Respetan su espacio y decisiones. Nunca se juzgan únicamente se apoyan de forma incondicional, pues ambos entienden que todas las personas son diferentes y aunque no les guste del todo, es necesario ser solidario y respetar la ideología para demostrarse amor y comprensión.

Todo parece mejor en sus brazos. Cerca de esa persona cualquier cosa parece posible y el mundo brilla como nunca. Si así te hace sentir tu pareja y tú a ella pueden estar seguros de que es una persona especial que se quedará contigo toda la vida.

No hay mentiras ni manipulaciones. Los dos hablan siempre con la verdad y a pesar de tratarse de un tema complicado no intentan manipular la situación ni ocultar detalles.

Cada vez que te mira recuerdas por qué estás a su lado. A pesar de llevar varios meses o años juntos, cuando sus ojos se encuentran siguen recordando lo feliz que los hace su relación y eso los motiva a seguir más unidos que nunca.

Simplemente saben que se encontraron para nunca separarse. Cuando dos personas están hechas para estar juntas por siempre, no necesitan ser Sherlock Holmes –como diría Alex Turner– para darse cuenta. Es uno de esos presentimientos que no todos entienden y sólo pocos sienten.


El matrimonio o la unión eterna nace a partir de una promesa: estar a su lado en las buenas y en las malas. Hoy la mayoría prefiere romper un vínculo amoroso antes de luchar por mejorar o solucionar cualquier situación, pero aún quedan esas parejas que no se olvidan de los pequeños detalles para reafirmar su compromiso todos los días. Encontrar a esa persona no es tan complicado, pero una ves que la hayamos debemos esmerarnos para convertir ese amor en algo real y perpetuo.